Por qué y Para qué una Ley de Protección de Datos Personales

La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP) tiene ya un tiempo en vigor en nuestro país y después de analizar su aplicación es mi percepción que todavía existe un gran desconocimiento respecto de la materia por parte de los particulares y existen muchas obligaciones que emanan de ella que los particulares no tienen conocimiento de su cumplimiento por el simple hecho del desconocimiento de la misma. Una pregunta recurrente entre profesionistas y empresas obligadas a su cumplimiento es ¿por qué y para qué fue expedida esta nueva ley?

Es común entre los particulares que al entrar en vigor una ley como esta sea percibida como un incremento a la carga regulatoria que existe sobre dicha empresa o profesionista, si bien en ocasiones se considera como carga yo difiero de esa perspectiva dado que una buena protección de datos personales y el cumplimiento de dicha ley puede beneficiar el negocio principal en el mundo interconectado que vivimos.

El derecho a la privacidad ya existía entre los de primera generación, que protegían la correspondencia cerrada, prohibían la intervención de comunicaciones y la privación de los documentos sin un mandato judicial. Sin embargo, el desarrollo de la tecnología y su potencial para acumular y procesar la información personal motivó que a las organizaciones internacionales se ocuparon en analizar y resolver el tema de la protección de datos personales y los derechos a la privacidad, fue entonces cuando en nuestro país con el fin de estar en concordancia con las organizaciones internacionales en el año 2009 se reformó la Constitución Política, con el fin de regular la protección de datos personales y consagrar los derechos al acceso, rectificación y cancelación de los datos personales, así como a la oposición a su tratamiento.

El objetivo principal de la Ley es la protección de los datos personales en posesión de los particulares, con la finalidad de regular su tratamiento legítimo, controlado e informado, a efecto de garantizar la privacidad y el derecho a la autodeterminación informativa de las personas

Ahora bien, la necesidad de regular la captación, aprovechamiento y flujo de la información personal es obvia en una era en la que los datos personales son un activo con el que se llevan a cabo acuerdos comerciales y sobre el que se edifican modelos de negocios, y en la que los medios para su procesamiento tienen cada vez mayor capacidad y menor costo. El reto de la ley es que dicha regulación sea efectiva para las personas cuyos datos buscan proteger, pero también eficiente, de manera que no obstaculicen el desarrollo de nuevos negocios.

En conclusión las reformas constitucionales y la creación de la Ley sobre la protección de datos personales obedece a tendencias internacionales en materia del derecho de la privacidad, pero también al sentido económico global de proteger los activos personales de las diferentes empresas o negocios y en nuestro país llego para quedarse y para ser cumplida por los particulares, por lo que considero que en lugar de ser visto su cumplimiento como una carga regulatoria debería ser visto como una inversión en el desarrollo del negocio, que generará confianza en el cliente, en los empleados y mejorará el negocio de la empresa.

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