Como afectará el T-MEC a las compañías estadounidenses que operan en México

El nuevo acuerdo que reemplaza el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que se mantuvo en operación desde el año de 1994, implicó un año de negociaciones entre los países de México, Estados Unidos de América y Canadá, concretando su validez el 30 de noviembre de 2018, durante el marco de la cumbre del G-20.

México, mediante el poder legislativo, fue el primero en aprobar el acuerdo, sin embargo, fue necesario que transcurrieran 19 meses para que los congresos de Estados Unidos y Canadá respondieran al respecto. El nuevo acuerdo contiene modificaciones en algunos sectores e incluye reglas que no se veían en el TLCAN.

Con el TLCAN, se exigía que un 62.5% de la producción de un automóvil ligero fuera hecha en alguno de los tres países para tener acceso a los aranceles preferenciales. A diferencia del T-MEC, en donde se elevó esta cifra a un 75%, generando cambios en las reglas de origen de la industria automotriz. Por lo que, bajo los nuevos términos, las empresas estadounidenses tendrán que adquirir una mayor cantidad de insumos a alguno de los tres países integrantes del acuerdo, dejando de lado la compra de autopartes fabricadas mayoritariamente en China y Corea.

En el sector farmacéutico, hubo un incremento en las barreras de acceso a los medicamentos genéricos, por lo cual, las farmacéuticas mexicanas tendrán una mayor protección en relación a la competencia que supone el ingreso de medicamentos genéricos. De esta forma, se mantendrá el precio final para los consumidores. Al priorizar a las empresas mexicanas de dicho sector, aquellas farmacéuticas estadounidenses que veían un nicho importante en México tendrán que replantear sus estrategias de venta.

Aunque no esta del todo claro cómo el nuevo tratado tomará acciones concretas respecto al anexo laboral, se contempla que los tres países se comprometan a implementar y cumplir normas y prácticas laborales conforme a lo establecido por la Organización Internacional del Trabajo. En este sentido, para México fue necesario modificar leyes laborales para incluir el derecho de los trabajadores a participar en actividades de negociación colectiva, crear organismos independientes para el registro de las elecciones sindicales, entre otros.

Asimismo, el TLCAN, incluía disposiciones que otorgaban a las empresas estadounidenses que operan en México y Canadá, la oportunidad de impugnar cualquier decisión gubernamental en un tribunal internacional, un cambio de suma importancia, toda vez que la eliminación de esta opción en el T-MEC dispone a las empresas de Canadá y Estados Unidos a merced de los tribunales de México.

El nuevo acuerdo tendrá una vigencia de 16 años, pero se revisará cada 6 años. Si las partes deciden renovarlo, estará vigente por el mismo período, pero si surge un problema, se abrirá un plazo de 10 años para negociar una solución y si los tres países no llegasen a un acuerdo el T-MEC caducará.

Lic. Génesis Moyeda Salazar

Gloria Ponce de León & Hernández

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